Terapia Pareja
Las parejas que acuden a consulta suelen venir porque uno o los dos miembros muestran un grado de disconformidad importante (repentino o acumulado en el tiempo). Este malestar pide un cambio. Estos momentos de crisis nos dicen que lo aplicado anteriormente para solucionar determinados problemas ya no funcionan. Ese cambio llevará a un nuevo estadio para la pareja en la que saldrá reforzada.
Las causas más habituales en una crisis son:
- Pasar un momento de cambio evolutivo: empezar a vivir juntos, nacimiento de un hijo, adolescencia de este, posterior emancipación de los hijos, jubilación…
- Conflictos enquistados desde hace tiempo.
- Uno de los miembros ha desarrollado un “síntoma” (alcoholismo, ludopatía, depresión…) y la relación se ve contaminada por ese síntoma.
- Problemas con la familia de uno de los miembros.
- Conflictos en familias reunificadas, donde uno o ambos traen hijos de otra relación anterior.
- Dificultades económicas.
- Cuando uno de los dos ya hace tiempo que se ha separado emocionalmente.
- Problemas de infidelidad.
En la terapia tenemos un enfoque cooperativo donde la pareja junto a nosotros, formaremos un equipo para llegar a las mejores soluciones, donde primará la motivación y no la competencia entre los miembros de la pareja. Hacemos especial énfasis en el presente de la situación y en enfocarnos hacia el futuro.
La intervención se centra especialmente en cambio en las conductas repetitivas y viciadas; en hacer que las relaciones que se han vuelto rígidas, se flexibilicen; y por último en el sistema de creencias que condicionan negativamente lo que se espera de la relación.
Todo esto va acompañado de variadas técnicas personalizadas para cada pareja haciendo de la Terapia algo dinámico y constructivo.
El 85% de las parejas son recuperables.
A ser feliz, se aprende.
