Ira
¿QUÉ ES LA IRA?
Entendemos Ira desde el punto de vista terapéutico, como accesos descontrolados y desproporcionados hacia algo o alguien. La ira puede implicar o no violencia física o verbal. También puede ser reprimida hacia adentro, teniendo posteriormente ataques imprevistos y explosivos por sucesos nimios.
Detrás de la ira hay unos pensamientos y creencias rígidas sobre cómo debe ser el mundo y las relaciones que se establecen en él. La infracción de esas normas estrictas desata la ira. Por otra parte, una falta de autocontrol, que hace que incluso cuando la persona se da cuenta de que su reacción puede ser elevada, no tiene capacidad para manejarla adecuadamente.
PENSAMIENTOS RELACIONADOS CON LA IRA
La persona que padece con frecuencia ira tiene un umbral muy bajo de tolerancia. Así ante pequeños percances su reacción será como su hubiese sufrido una gran ofensa. Sienten que han sido violentados de manera inadmisible. Los pensamientos son fundamentales pues son los que alimentan emociones negativas que son las que al final hacen que la persona estalle. Estos pensamientos son:
- Pensamientos Catastróficos y Magnificar lo Negativo. La persona juzga lo que sucede de manera negativa y tremendista, muy lejos de lo que realmente es.
- Exigencias, Órdenes y Coacciones. La persona tiene una idea muy determinada de cómo tienen que ser las cosas y que se deben cumplir sus expectativas. Cuando estas no se amoldan, la ira aparece. Relacionado con esto está el perfeccionismo.
- Necesidad de ser Amado y de Aprobación.
- Culpa y Castigo. El que infringe una norma deber ser castigado. Muchas veces se busca a alguien de quien culpar de los propios errores.
- La Sobregeneralización. Se sacan conclusiones generales a partir de aspectos específicos, obviando matices y contextualizaciones.
- El Pensamiento Absurdo y Provocador. Tiende a etiquetar a los demás de manera negativa, burda y grosera.
- Las Atribuciones Erróneas. La persona con ira suele personalizar mucho lo que sucede alrededor. Cree que lo que ha pasado ha tenido un propósito claro contra él, sin pensar demasiado si es así o no. Una secuencia típica es la de atribuir un comportamiento como injustificado, que está hecho a propósito, que tenía que ser controlable, que alguien es culpable y que debe ser castigado. Todo esto hace que se justifique la ira.
- El pensamiento Polarizado. Se ve la realidad en términos de blanco-negro, correcto-incorrecto, fuerte-débil, perdedor-ganador… Cuando un suceso no confirma el lado positivo tendrá que ser, entonces, el contrario. La persona lo siente así y reacciona de acuerdo a ello.
- Sobreestimación e Infraestimación. Las personas con ira sobreestiman los acontecimientos negativos e infravaloran los positivos. El mundo para ellos es más amenazante y hostil.
OBJETIVOS
En la terapia se trabaja por un lado el control de estímulos, haciendo que la persona sea capaz de regular sus emociones. Aquí es importante el entrenamiento en relajación, ya que en la ira suele darse un alto nivel de activación física, independientemente de que la muestre.
Por otro lado, primero psicoeducación para explicar el porqué de lo que le sucede. Después reestructuración cognitiva para saber cuáles son sus creencias y el efecto que tienen, para posteriormente trabajarlas por otras más adaptativas.
Finalmente puede ser necesario un aprendizaje de habilidades sociales y comportamiento asertivo.
