Insomnio
¿QUÉ ES EL INSOMNIO?
El insomnio es la alteración más frecuente dentro de los trastornos del sueño. Su característica principal es la de no generar un descanso reparador de calidad.
TIPOS DE INSOMNIO
Por su presentación puede ser.
- Insomnio de Conciliación. A la persona le cuesta entrar en el sueño.
- Insomnio de Mantenimiento. Se dan despertares frecuentes.
- Insomnio Terminal. Se despierta antes de lo deseado sin poder volver a dormirse.
Por sus causas pueden ser:
- Viene provocado por elementos altamente estresantes de carácter pasajero.
- Psiquiátrico. Viene por un trastorno psicológico.
- Enfermedad Orgánica.
- Efectos Secundarios por consumo de sustancias.
- Trastorno del Ritmo Respiratorio. La persona deja de respirar momentáneamente en la noche (apnea) despertándose. No se es consciente de ello.
- Mioclonias. Movimiento incontrolado y repetitivo de las piernas durante el sueño, alterando la calidad de este.
TRATAMIENTO
Lo primero es evaluar que tipo de insomnio tiene el paciente. Después establecer unas medidas de higiene de sueño, que hacen referencia a condiciones medioambientales, horarios estables, comportamientos adecuados que generen buenas rutinas, control de sustancias (aquí se incluye también medicaciones inadecuadas) que no favorecen buen sueño.
En el caso de que la persona necesite fármacos para dormir estos deberán ser controlados por el facultativo correspondiente.
El objetivo es restaurar un sueño normal y reparador, haciendo que el reloj biológico interno se restablezca. Para ello hay diferentes acercamientos:
- Técnicas de relajación e imaginación para desactivar la tensión muscular que impide relajarse.
- Manejo de pensamientos que generan una gran actividad mental incompatible con la conciliación. Percepciones y creencias inadecuadas acerca del sueño. Psicoeducación.
- Instauración de comportamientos adecuados y correctores. Por ejemplo, qué hacer cuando uno se despierta por la noche. Y supresión de conductas negativas que mantienen el insomnio.
- Técnicas paradójicas.
- Manejo de problemas del día que estén creando insomnio. Aquí entran problemas psicológicos, familiares, sociales o laborales, los cuales acaban teniendo repercusión en la calidad del sueño.
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