Técnicas de Relajación
Las técnicas de relajación tienen como fin reducir el nivel de activación fisiológica. Esta se produce cuando tenemos una respuesta de Ansiedad. Cuando hay ansiedad nuestro cuerpo se prepara para dar una respuesta acorde a la sensación de amenaza percibida. Muchos músculos se tensan, el corazón late más rápido, se respira más deprisa, las pupilas se dilatan, etc., Este efecto crea en muchas personas angustia y desasosiego, y no saben qué hacer para reducirlo y encauzarlo. De hecho, cada vez que sienten que el cuerpo se activa, se ponen más nerviosos provocando más reacciones corporales que aumentan la ansiedad, creando un círculo vicioso.
La desactivación de la ansiedad no solo se trabaja con la relajación de nuestra activación fisiológica, pero sí que es un elemento clave. Si relajamos el cuerpo, la mente se tranquiliza, y nuestros actos son más adecuados. Esto en suma, provoca una vuelta al estado de normalidad.
La relajación no solo tiene un efecto reductor de tensión sino de prevención. Las personas con estrés se les suele activar con mucha facilidad el Sistema Nervioso Simpático, que es el que se encarga de ponernos alerta. Digamos que la persona estresada tiene el gatillo fácil para la alarma. Una persona que practica la relajación con asiduidad hace que su Sistema Nervioso Parasimpático (el que prevalece en momentos de tranquilidad) esté más presente, haciendo que el organismo filtre mucho mejor cualquier posible señal de amenaza y no active tan fácilmente.
Estas técnicas solo necesitan práctica. Si se hacen bien y con constancia dan muy buenos resultados.
TIPOS DE RELAJACIÓN
Hay varios tipos de relajación. Vamos a mencionar los más usados:
- Relajación Muscular de Jacobson
Cuando estamos nerviosos nuestros músculos se tensionan. Si ese estado es habitual, aparte de crear malestar físico y posibles lesiones por contracturas, aumenta la sensación subjetividad de ansiedad. Para ello necesitamos relajar los músculos que se han tensionado. Si lo logramos se genera una respuesta incompatible con la ansiedad. Esta técnica no solo reduce la ansiedad. Además ayuda con la fatiga, el insomnio, la depresión y otras dolencias.
El procedimiento consiste en ir tensionando determinados grupos musculares. Esto es para, primero aprender a detectar que músculos se tensan cuando estamos nerviosos, ya que la mayoría de las veces no somos conscientes de ello. Lo segundo es porque cuando se tensa se genera una descarga muscular que hace mucho más fácil relajar seguidamente dicho músculo. Este procedimiento según se vaya practicando se va simplificando hasta poder relajar los músculos sin haberlos tensionado previamente.
- Respiración
El ejercicio en respiración está presente en prácticamente todas las modalidades de relajación. Cuando se logra que la respiración se haga más lenta, se vuelve a activar nuestro Sistema Nervioso Parasimpático, que es el que se encarga de que estemos relajados. Al igual que con los músculos, es incompatible tener una respiración plena y tranquila con un estado de alarma.
Una respiración insuficiente hace que la sangre no reciba suficiente oxígeno, provocando deterioro en nuestros órganos, y contribuye a su vez a la aparición de fatiga, ansiedad o depresión. Una insuficiencia de oxígeno también genera más dificultades para superar una situación estresante. Desde Oriente ya se lleva practicando desde hace mucho tiempo técnicas de respiración con un éxito contrastado. Hay diferentes ejercicios pero el más frecuente es el entrenamiento en Respiración Abdominal.
- Entrenamiento Autógeno.
Schultz a través de investigaciones de Vogt sobre el efecto de la hipnosis en la relajación, creó un método en el que mediante órdenes verbales (o mentales) se hace que el cuerpo se relaje. Estos mensajes invocan las sensaciones de pesadez y calor. Estas agradables sensaciones son incompatibles con la respuesta de ansiedad. Es una relajación pasiva, en las que hay solo concentrarse en las órdenes mandadas. Cuando se empiezan a experimentar esas sensaciones el cuerpo se va relajando progresivamente. Esta técnica no solo reduce el estrés, sino que afecta positivamente en trastornos intestinales, del aparato circulatorio, en la irritabilidad y la fatiga, en el manejo del dolor…
- Visualización y Relajación en Imaginación
La imaginación es una poderosa herramienta para crear estados anímicos, entre ellos el estar tranquilo. Nuestra imaginación está compuesta de pensamientos que muchas veces hacen de anticipadores, provocando muchas veces por anticipado lo que va a suceder, para bien y para mal.
Hay muchas maneras de guiar a la persona a un estado de relajación, pero básicamente lo que se enseña es que sea capaz de crear en su mente un lugar que le genere todas las condiciones para estar cómodo y sin tensión. Cuanto más centrado esté en él más fácil le resultará sentirlo. Tiene además añadido un elemento distractor: si mi cabeza está plenamente ahí, no puede estar en otro lado, como en la tensión o la angustia.
Actúa sobre el estrés, sobre dolores de cabeza, espasmos musculares, dolor crónico indeterminado, etc.
