Estrés
¿QUÉ ES EL ESTRÉS?
El estrés es el resultado de la adaptación de nuestro organismo a una serie de estímulos que nos piden una adaptación tanto de manera interna como externa. En la vida actual esa presión es mucho más grande que antaño, en términos generales, lo que provoca respuestas desajustadas de nuestro cuerpo y mente.
TIPOS DE ESTRÉS
Hay un estrés bueno (el eustrés), que es aquel que nos pone en condiciones óptimas para afrontar un reto. Y otro malo (distrés) que es el que nos acaba sobrepasando por acumulación o intensidad de la demanda a la que nos vemos sometidos, haciendo que nuestro rendimiento decaiga, pasándonos factura.
Los tres elementos provocadores de estrés son: Fisiológicos (enfermedades, trastornos, percances…). Ambientales (entorno tanto físico como social…). E Internos (nuestras incapacidades para afrontar las demandas, tanto a nivel de aptitud como actitud).
Existen dos tipos de estrés: en primer lugar, si bien cierta medida de estrés es indispensable para nuestra salud y nuestra capacidad productiva, la medida óptima que apunta a un mejoramiento de la salud y el rendimiento se llama fase positiva o eustrés. Y en segundo lugar, si el estrés sigue aumentando, la salud empeora y el rendimiento disminuye; este proceso se considera estrés negativo o distrés.
ETAPAS DEL ESTRÉS
- Alarma: el cuerpo mueve recursos al encontrarse con una demanda. El objetivo es eliminar o disminuir el estrés.
- Resistencia: el cuerpo no puede reparar el daño causado ya que el estrés sigue presente.
- Agotamiento: el estrés agota las reservas y causas daños importantes tanto a nivel fisiológico como mental.
ALGUNAS CAUSAS EN NUESTRO VIVIR DIARIO QUE OCASIONAN ESTRÉS
- El Estrés de Adaptación. Es aquel que responde ante una demanda que genera cambios en nuestra homeostasis. Puede ser algo pasajero, bueno o malo, en donde hay una recuperación más o menos rápida del equilibrio. Luego puede haber otras situaciones más traumáticas que pueden tener respuestas negativas un tiempo después, creando un Estrés Post-Traumático. Las causas más importantes de fuente de estrés son muerte del cónyuge, divorcio, separación matrimonial, encarcelación, muerte de un familiar cercano, lesión o enfermedad personal, matrimonio, despido del trabajo…
- La Frustración. Es respuesta a no conseguir lo que deseamos pudiendo provocar agresividad, ira o desesperación...
- Los Pensamientos Negativos. Son sesgos o distorsiones que hacen que el impacto negativo sea importante en nuestras vidas, creando angustia y malestar. Pueden aludir a como valoro el entorno “Es imposible hacer eso…” o a nosotros mismos “No valgo para nada”. Este tipo de pensamientos hacen afectan dañinamente a nuestra
- La Ansiedad. Es una causa extra de estrés aparte de ser un síntoma. Así las personas que responden a través de la ansiedad sufren un mayor nivel de estrés que el resto de la población, ya que ven más amenazas que el resto. Es una hipersensibilidad, creando un estilo negativista, hiperpreocupado, dramático…
- La Sobrecarga. Es un exceso que nos sobrepasa. Se da por falta de tiempo, exceso de responsabilidades, falta de apoyo o expectativas demasiado grandes.
- El Estrés de Privación. Se da por una falta de estimulación creando muchos momentos de aburrimiento o soledad. Puede venir por falta de actividades o por hacer tareas excesivamente repetitivas. Puede venir seguidos de comportamientos toxicómanos o autodestructivos.
- La Falta de Control sobre los acontecimientos o Indefensión. Cuando la persona tiene la sensación de no tener influencia sobre lo que le ocurre, sea porque no Los sujetos que experimentan fuertemente la necesidad de ejercer control sobre la propia vida y sobre la vida de su entorno (las personalidades del tipo A entran en esta categoría).
- Hipoglucemia. Los síntomas de hipoglucemia (ansiedad, dolores de cabeza, mareos, temblores y actividad cardiaca incrementada) pueden transformar los estímulos normales en agentes estresantes agudos y disminuir nuestra tolerancia a la frustración.
- Exceso de Alimentos y Sub-Alimentación. Hay alimentos que estimulan la activación del sistema nervioso simpático, lo cual genera activación. Además un exceso de ingesta continuada lleva a la obesidad que puede generar estrés. Y una alimentación deficiente, crea un estado de vulnerabilidad al estrés, producido especialmente por la debilidad. Igualmente importante es la forma de comer.
- El Tabaquismo. La nicotina es un agente productor de estrés, sea porque aumenta la frecuencia cardiaca y respiratoria, sube la tensión arterial… la cafeína tiene efectos similares.
- El ruido. Afecta de manera clara a nuestro equilibrio general. Produce irritación, pérdida de concentración entre otros.
TRATAMIENTO DEL ESTRÉS
La terapia cognitivo-conductual cuenta con una base científica, proveniente de la Psicología Experimental, de las teorías de Aprendizaje y del Procesamiento de la Información.
Las técnicas que se usan inciden en estas áreas:
- Físicas. Se busca rebajar el nivel de activación fisiológica hasta unos umbrales de normalidad donde la persona no sufra fisiológicamente. Así las técnicas de Relajación son muy útiles para restablecer la respuesta del Sistema Nervioso Parasimpático que es el que se hace presente cuando estamos relajados.
- Pensamientos-Emociones. Se trata de evaluar y esclarecer cuales son las emociones asociadas a los momentos de estrés sufridos y toda la serie de creencias y pensamientos generadores y mantenedores de estrés. Las técnicas de reestructuración cognitiva son especialmente útiles. La psicoeducación sobre cómo funciona la ansiedad es imprescindible.
- Lo primero es identificar que conductas facilitan estrés y lo hacen permanente. Después se instalan comportamientos más adaptativos. Sea por introducción de nuevos o eliminación de antiguos. Aquí las técnicas de exposición también son necesarias.
En el caso de que el paciente reciba medicación, se realizan informes al psiquiatra para darle a conocer los progresos psicológicos que permitan la disminución de la medicación hasta su suspensión final.
Todas estas intervenciones tienen como objetivo reducir o eliminar el estrés. Puede ser actuando sobre la fuente de estrés o sobre nosotros mismos (como nos lo tomamos, como respondemos…). La idea no es solo eliminar ese malestar temporal, sino crear herramientas y actitudes idóneas para afrontar exigencias futuras, creando autonomía personal.
